La amalgama dental es una aleación metálica que se ha utilizado durante muchos años en odontología para restaurar dientes dañados. A pesar de que existen materiales más estéticos disponibles hoy en día, la amalgama sigue siendo una opción viable debido a su durabilidad y resistencia.
Los tipos de amalgama dental: se clasifican principalmente en función de su composición, específicamente del contenido de cobre.
- Amalgama de bajo contenido en cobre (<6%)
Es la fórmula más tradicional, pero ha sido reemplazada en gran medida por otras versiones más duraderas debido a su mayor susceptibilidad a la corrosión marginal y a la fractura.
- Amalgama de alto contenido en cobre (13-29%)
Contiene una mayor proporción de cobre, lo que aumenta su resistencia a la corrosión y le da una mayor vida útil.
- Amalgama gamma-2
Este tipo elimina la fase gamma-2 (una fase química vulnerable a la corrosión) para aumentar la longevidad de la restauración.
¿Por qué son importantes estas clasificaciones?
La composición de la amalgama influye directamente en sus propiedades físicas y químicas, como:
Resistencia: Las amalgamas de alto contenido en cobre son generalmente más resistentes que las de bajo contenido.
Longevidad: La eliminación de la fase gamma-2 en las amalgamas no gamma-2 aumenta su vida útil.
Estética: Aunque todas las amalgamas son de color plateado y no son tan estéticas como otros materiales de restauración, las diferencias en composición pueden afectar ligeramente su apariencia.
¿Qué amalgama es la mejor?
La elección del tipo de amalgama dependerá de varios factores, incluyendo:
Ubicación de la cavidad: Algunas amalgamas pueden ser más adecuadas para determinadas zonas de la boca.
Tamaño de la cavidad: La cantidad de material necesario también influirá en la elección.
Preferencias del paciente: Aunque la amalgama es un material duradero, algunos pacientes pueden preferir opciones más estéticas.
Es importante consultar a un dentista para determinar cuál es la mejor opción para cada caso individual.

¿Qué es un amalgamador?
Un amalgamador es un dispositivo esencial en los consultorios dentales, diseñado para mezclar de manera precisa y eficiente los materiales utilizados en las restauraciones dentales. Este equipo combina pequeñas cápsulas de plata con mercurio, creando una amalgama de alta calidad que garantiza la durabilidad y resistencia de los empastes
¿Por qué es importante?
- Precisión: El amalgamador asegura una mezcla homogénea de los materiales, lo que resulta en empastes más fuertes y duraderos.
- Seguridad: Al automatizar el proceso de mezcla, reduce la exposición del personal dental al mercurio, mejorando las condiciones de trabajo.
- Eficiencia: Agiliza el procedimiento de preparación de los materiales, optimizando el tiempo de atención al paciente.
Características clave de un amalgamador:
- Velocidad ajustable: Permite adaptar la velocidad de mezcla según el tipo de material utilizado.
- Operación silenciosa: Contribuye a un ambiente de trabajo más tranquilo y cómodo.
- Construcción robusta: Garantiza durabilidad y fácil mantenimiento.
En resumen, el amalgamador es una herramienta indispensable en la odontología moderna, ya que combina la precisión, la seguridad y la eficiencia en la preparación de materiales para restauraciones dentales.